EDICIÓN 02

JUNIO

2016

Como hemos estado viendo en estos últimos años, en México las marcas Coreanas han crecido exponencialmente y a pasos agigantados en nuestro mercado, ya sea por su tendencia a ser un producto novedoso, sus precios altamente accesibles, su relación valor/calidad, o la gran fama de ser productos muy duraderos con buenas garantías y excelentes precios de reventa, es cierto que cada día están mejor posicionadas en México. En base a esto, decidimos probar la nueva Hyundai Santa Fe a pocos días de haberse presentado formalmente en México. Esta es la nueva integrante de la familia Hyundai, siendo actualmente el modelo más grande de la marca que se ofrece en México. En otros países este vehículo ya está en el cambio de generación, ya que sería la tercera desde que salió, esto es muy bueno para nosotros, ya que nos llega un producto muy bien trabajado y más ajustado a los intereses de los clientes de la marca.

 

La Hyundai Santa Fe es un SUV familiar de aspecto todoterreno, con intenciones de ofrecer lo mejor de los dos mundos, conservando su diseño moderno, bien equipado, atractivo y potente. Al ver este vehículo lo primero que se me viene a la mente es lo mucho que las marcas Coreanas tiene que ofrecer y con productos por demás competitivos: en la Santa Fe encontramos una SUV que bien podría costar 200 o 300 mil peso más por todo el equipamiento que tiene.

Estéticamente es muy atractiva, con un cierto toque agresivo que la hace ser un vehículo muy vistoso que seguramente robará algunas miradas. El frente es alto e imponente, destaca su enorme parrilla frontal característica de las nuevas generaciones de Hyundai, a mi en lo particular me parece un toque muy bonito, aunque quizá lo mejoraría con un acabado negro y no en cromo. Los faros de Xenón también son un toque muy bien adaptado a este frente, ya que le dan esa mirada en cierto modo agresiva, los faros de niebla siguen bajo este mismo estilo, bastante prominentes con una línea de luz LED. Finalmente, en la parte más baja de la defensa, tiene un protector con aspecto metálico que le da ese aire Off Road que tanto me gusta. En la parte trasera sigue esta tendencia de poderío que se aprecia casi desde cualquier lado y las calaveras de LED, junto con los protectores de apariencia metálica en la parte baja, aportan el toque tecnológico que complementa a la Santa Fe.

 

Pasemos al interior, donde se nota mucho el esfuerzo de Hyundai por brindarnos un vehículo con todas las características y pretensiones de una marca Premium: un excelente trabajo que desde el primer momento que ingresamos a la Santa Fe nos envuelve en un ambiente lleno de materiales de buena calidad y un diseño muy moderno y bien logrado. Los plásticos cumplen bastante bien al igual que el tacto de los asientos de piel, por otra parte, el tablero se ve moderadamente moderno, y cuenta con una pantalla central de color que muestra toda la información del vehículo, en la consola central sobresale la pantalla del sistema de info-entretenimiento de 7 pulgadas que tiene un manejo fácil e intuitivo.

 

 

La posición de manejo es muy cómoda con todos los controles a la vista el volante cuenta con los suficientes sin saturarnos demasiado con muchos botones y hacer demasiado complicado la manipulación de estos, los controles con los que cuenta el volante son de audio, de teléfono y de crucero, ahora bien, en la parte de atrás Hyundai implementa en la Santa Fe un detalle por lo demás interesante que ya había visto en algunas otras SUV's y este es que los asientos traseros se pueden reclinar un toque muy bueno de comodidad para viajes largos, aparte que estos también se abaten aumentando notoriamente la de por si gran capacidad de carga de esta.

 

En el apartado del manejo, la Hyundai Santa Fe es un vehículo familiar, grande, confortable e inclusive con algunas cualidades en terracería, pero en definitiva no es un vehículo deportivo. El peso de La Santa Fe es importante al igual que su altura, lo que repercute en su comportamiento a la hora de exigirle un poco en caminos sinuosos, aunque algunas veces se llega a sentir con cierta agilidad, no hay que confiarse ya que como comente, no es un vehículo que este pensado para eso.

 

En caminos citadinos es una maravilla ya que su puesto de conducción alto nos da una muy buena visión durante el tráfico, no perdamos de vista que es un vehículo grande y por lo mismo tendremos algunas complicaciones para estacionarnos en batería o maniobrar en lugares reducidos, sin embargo, por todo lo demás, la Hyundai Santa Fe es un vehículo familiar de muy buena calidad a un precio bastante accesible que puede poner a temblar a dos que tres rivales alemanes.