JUNIO

2016

EDICIÓN 02

Si estás pensando en adquirir una SUV mediana de lujo, deberás considerar sin lugar a duda la Acura RDX 2016. La RDX ha evolucionado desde el 2012 cuando llegó la segunda generación y ha sido totalmente actualizada para este año, ofreciendo una buena eficiencia de combustible pero con un potente motor V6, un interior muy bien logrado, confortable y una larga lista de equipamiento de serie.

 

Acura fue el primer fabricante japonés de automóviles que desafío el segmento Premium, entrando a las grandes ligas en 1986 con una imagen corporativa con mucha energía, la cual es “Precisión Artesanal de Rendimiento”.

 

Puede que Acura no tenga tanto tiempo en el mercado como algunos de sus competidores, sin embargo esto no le impide ser el principal rival de modelos como el BMW X3, Mercedes-Benz GLK, Volvo XC90, Lincoln MKC, Infiniti QX60 y Audi Q5, por lo menos en términos de ahorro de combustible y la percepción de seguridad.

 

La Acura RDX tiene una aceleración bastante buena considerando sus dimensiones haciendo el 0 a 100 km/h en tan solo 6.2 segundos, esta cifra es por demás respetable para el estándar de vehículos de esta clase e inclusive más rápida que muchos. Su caja de seis velocidades automática de doble embrague se siente muy bien sincronizada con la potencia del motor, habría que decir que las paletas de cambio no añaden deportividad a la caja más bien yo diría que están ahí por si en algún momento quisiéramos juguetear un poco con la RDX pero eso si, no esperemos el comportamiento de un deportivo. Más allá de eso, La RDX se siente muy confortable sobre casi cualquier superficie, la probamos en pavimento normal, pavimento un poco descuidado, baches y terracería normal y en verdad nos impresionó la manera en que su suspensión absorbe la cruda realidad de las imperfecciones de los caminos de México y también una muy buena insonorización a la hora que circulamos, tanto en bajas como altas velocidades. Estos son elementos suficientes para comenzar a amar a la RDX.

 

En este punto habría que considerar que la RDX se construye como un coche, se conduce como un coche y su tamaño relativamente pequeño hace que sea un vehículo fácil de maniobrar en espacios reducidos y fácil de estacionar sin inconveniente alguno, muy adecuado para todos los que desean o tiene que hacer esa difícil transición de dejar sus autos para cambiarlo por una SUV al momento que crece la familia.

 

El sistema de tracción de control inteligente en las cuatro ruedas (AWD) ha sido reajustado en la RDX para que a la hora de acelerar envié más potencia a las ruedas traseras y así mejore la estabilidad, esto hace que la RDX se sienta un poco más como un coche de tracción trasera y menos como un coche de tracción delantera lo que se traduce en una sensación de relativa deportividad cuando pisamos el acelerador a fondo , al entrar en curvas cerradas a cierta velocidad la RDX se siente un poco subvirante lo que es prácticamente natural en este tipo de vehículos.

 

Otro dato que es importante resaltar es que la dirección es asistida electrónicamente y varía con la velocidad, cuesta un poco de trabajo acostumbrarse a esta reacción, no es que sea lenta, pero es una sensación un poco diferente. Lo que es cierto es que es una tecnología que va a imponerse en poco tiempo en todas las marcas (con la dirección asistida electrónicamente desaparece la columna de dirección como tal y ahora los giros del volante hacia las ruedas se transmite por medio de una computadora).

 

Por otro lado la RDX es una propuesta muy tentadora en términos de atractivo visual, Acura tiene unas líneas muy afiladas que hace que sus modelos se vean bastante modernos, elegantes y hasta por qué no decirlo, con un poco de tendencia a la deportividad, en el exterior otra de las partes estéticas que la hacen muy llamativa son sus faros que tienen.

un diseño como de pequeños cubos que Acura denomina LED Jewel Eye siendo este un icono absoluto de la marca que contratan también con las luces traseras de LED.

 

Ahora bien la parte interior. La cabina es bastante cómoda y el acabado de los plásticos es muy agradable al tacto, al igual que la piel, esto sumado a los acabados mates de algunas superficies logra que se proyecte una gran elegancia a la hora que accedemos al a la RDX. El asiento del conductor se puede ajustar en 8 posiciones y el volante cuenta con ajuste telescópico y de inclinación, lo que permite que básicamente cualquier persona adulta pueda encontrar su posición ideal a la hora de manejar sin importar si eres pequeño o muy grande. En la parte trasera de la RDX se pueden sentar 3 adultos cómodamente y estos asientos se pueden reclinar hacia adelante, lo cual permite ampliar mucho la capacidad de carga si en algún momento se requiere, muy al estilo de los hatchbacks una característica que no todos sus competidores pueden presumir.

 

En resumen la RDX es una SUV mediana, de lujo  y muy confortable; divertida al manejarla, con excelentes acabados y un muy buen equipamiento tecnológico, que se engrandece con su diseño único e inconfundible.